5 cosas con las SÍ me quedo de la enseñanza a distancia

Como muchos otros maestros, este último trimestre me he visto avocada a navegar en un mar por el que nunca antes habíamos surcardo aguas: la enseñanza a distancia.

Lo malo no ha sido «hacerlo», sino «improvisarlo». Lanzarnos al mundo de las vidoconferencias, grabación de vídeos, plataformas/herramientas educativas pensadas para compartir recursos en la distancia… ¡todo un reto!

Además, no nos servía solo con «intentarlo», había que «lograrlo». En nuestra academia, tenemos alumnado con dificultades de aprendizaje que nos necesitan para superar el curso. Hemos tenido que echar el resto para estar a su lado también ahora. Cuanto más difícil se ponía todo, más hemos tenido que remar para conseguir llegar a buen puerto.

Estamos ya a punto de acabar el curso y, aunque ha sido un camino duro, quiero ser optimista y pensar, no en todo lo que hemos «perdido» sino, en abrir la escotilla y ver qué sorpresas nos ha dejado esta tormenta en cubierta.

¿Cuales han sido mis descubrimientos?

1. Somos un gran colectivo.

A lo largo de estos meses, me he visto muy arropada por cientos de docentes que, de manera desinteradada, ha compartido en las redes sus formas de hacer. Hemos podido aprenrder sobre la marcha de otros compañeros que llevaban ya camino recorrido y que no han dudado en ayudar y atender y a los que recién llegábamos a esto de la enseñanza online. Para todos ellos ¡Muchísimas gracias!

La pandemia ha hecho brotar un gran movimiento de solidaridad docentes que ha llegado para quedarse. ¡Primer tesoro encontrado!

El otro día hacía escribía en el blog «Docencia y didáctica» un post sobre esto mismo que os dejo por aquí también por si queréis echarle un vistazo:

https://docenciaydidactica.ecobachillerato.com/2020/05/la-eduhora-de-la-efervescencia-docente.html

2. Las reuniones de equipo por videollamada.

Creo que el mundo de la videoconferencia será de ahora en adelante un gran aliado. Para empezar, ha sido genial poder hacer reuniones virtuales con mi equipo cada vez que hemos necesitado. Hacer reuniones presenciales, requiere de una planificación y de un encaje de bolillos que a veces, son un reto en sí mismos (ya que nosotros trabajamos fuera de nuestro centro, en otros colegios, con horarios muy diferentes). Poder hablar con quien ha sido necesario en cada momento, sin necesidad de agendar con días de antelación, compartir recursos, hacer «mini tutoriales» de todo lo que íbamos incorporando… ¡otro gran hallazgo!

3. Las clases grabadas ayudan mucho a algunos críos.

En algunos casos, hemos hecho grabaciones para alumnos que no se podían conectar en directo y, esas pequeñas explicaciones que han podido ver una y otra vez, han sido de gran ayuda. Además, ha habido una explosión de vídeos y tutoriales en la red por lo que, en ocasiones, no ha hecho falta ni grabar nuestros propios vídeos.

El vídeo es un recurso que ya utilizábamos pero de una forma más «complementaria». Para ilustrar contenido, profundizar en un tema, trabajar la comprensión oral… pero no de una forma tan específica para explicar materia.

A partir de ahora, me están entrando ganas de poner una cámara fija en el aula y grabar todas las explicaciones para que se las puedan llevar a casa y las vean todas las veces que necesiten 🙂 Es algo que, desde luego haremos en alguna ocasión aunque estemos con las clases presenciales ¡Una vez que hemos perdido la vergüenza de ponernos delante de una cámara…! 🙂

4. La tecnología está para ahorrarnos tiempo.

Poder compartir archivos y trabajar todos sobre el mismo documento (esto ya lo hacíamos antes), hacer exámenes con formularios autocorregibles, conectarse 10 minutos con alguien en vez de mandar un mail interminable… etc.

Esto ya lo sabíamos pero, desde luego, si algo hemos aprendido a que, la tecnología no está para hacer de forma online lo que antes hacíamos de forma presencial sino, para ahorrarnos tiempo presencial que dedicamos a tareas monótonas o de escaso valor, para dedicar ese tiempo que ahora más que nunca sentimos como «valiosísimo» que pasamos junto a nuestro alumnado para hacer aquello para lo que somos insustituibles:

5. Mirar, observar, interpretar, acompañar… querer.

Esto es lo que se ha llevado la tormenta… pero lo que nos aguarda cuando pisemos de nuevo en tierra firme.

Pero ese ha sido otro gran aprendizaje: nunca he echado tanto de menos a mis chicos ni esa cercanía física en el que con solo una mirada… lo tienes todo.